Este es un mensaje para esas personas que ya no buscan ejemplos. Cambiará y se interpretará de mil maneras distintas. Esperamos su re-transformación. Es un flujo directo de nosotras a ti, tú que nos oyes. Que tal vez nos escuchas. Y tal vez logremos comunicarnos. Eso, creemos, nos hará mas fuertes.
Primero me salieron pelos en las piernas, en el coño, luego en la cara.
Y yo tenia que ser la mujer que querían que fuera. Limpia, inmaculada, impoluta. Como a otros les tocó ejercer de hombres.
Se esperaban de mi muchas cosas. Y eso no era yo. Yo era lo otro. Ya no dije si, dije, no. No, a lo que tendría que ser, no a lo que incluso un día pensé que me gustaría ser. Intento no calificarme y no calificarte. No juzgarte, no predisponerte. No. Quiero que corras.
Pero démonos cuenta de donde partimos. Somos una sociedad patriarcal. Ejercer de hombre para algunos será jodido, pero recordemos que el gran jefe del siglo XXI es el hombre, blanco, rico, heterosexual. Los demás somos mierdecillas, figurantes del mundo. Ser mujer significa ser de por sí mucho menos; estar mucho más abajo en esa escala. Qué escala? Me cago en ella. Hombres, mujeres, niños o lagartos: que no nos homogeneicen. No somos objetos ni herramientas.
Estamos hartas, y no por eso escupiremos nuestra rabia. Al contrario.
La reinventaremos. La pintaremos de colores y la destruiremos.
Yo elijo.
Yo elijo no deprimirme. Yo elijo lo que quiero. Lo que hago, lo que digo. Elijo porque te he mirado. Te he observado. He aprendido a hablar y con el lenguaje a construirme. Del siglo XXI en la ciudad, lo aprovechamos todo. Tú, puede que lo aproveches desde otro sitio, desde otra órbita. Nos encanta.
Nosotras flipamos con todas las herramientas, las nuevas tecnologías, las palabras, las imágenes, los libros, la vida, las sonrisas. La gente que hace y elije como quiere que sean las cosas y que lo tiran’pa’lante. Si. Los que avanzan, los que trotan, los que patinan, los que se lanzan. Los que han aprendido a decir no, y en cambio han dicho sí a lo que quieren. Y aunque tengan miedo, saben, que el miedo no nos hará avanzar.
No, no tengo miedo.
Me muevo, vuelo y corro. Y elijo.
Soy. Existo. Pero cuando descubro a más lobeznas como yo, me multiplico. Creo, que nos multiplicamos. Por ello ahora donesllop hace éste video.
En la jungla. En el squat. En la orgía. En la revuelta. En el tren o el pueblo ocupado. En la búsqueda, en medio de desconocidos de una free party incontrolable. Hago la experiencia de ese ligero desplazamiento. La experiencia (*)
Yo soy, o intento ser. Palpito, ritmeo, me siento, me toco, existo. Y en eso… vuelo. Vuelo en círculos, en verticales; ni subo ni bajo. Me río y te toco. Te acaricio y te reconozco en ti. Me reconozco en ti. Me encantas.
Yo Soy sin serlo. Yo soy contigo. Yo elijo y existo, y cada día me transformo. Y eso no me estresa. Me cojo mi tiempo, me agarro a mi compás. Al que quiero.
Me apodero del poder de la decisión, de cada acción diaria. De cada parcela de mi vida, elijo ejercer de lleno mis decisiones. Te las puedo explicar, si quieres. Como yo, como ése ser que no es pero que hace, que actua. Tal vez como tu. Que transgredes. Tu que transgredes a tu nivel, a tu ritmo. No importa cuánto ni cuando. Importa que lo haces, que haces la tombarella. Que miras el mundo; y que incluso lo haces del revés.
Des de los bulbos pilosos me salen pelos. Y elijo. Y elijo agarrarme al libre-albedrío o elijo arrancármelos, cortarlos, pintarlos. Más importante nos parece esta elección. Más fuertes nos hace la elección.
Yo elijo. Y elijo comunicarme hacia ti, para que nos multipliquemos. Para continuar construyendo lo que queramos. Porque si tu elijes todas somos más fuertes. Nostras no queremos ser herramientas de trabajo sino trabajadoras, no queremos ser madres, ni viudas, ni empleadas, queremos ante todo ser. Aunque sea difícil. Aunque a veces nos dé miedo. De momento hemos decidido ser lobas. Lo que ahora nos ha dado la gana.
Tampoco será para siempre.
O sí.
* Párrafo sacado del texto Tiqqun “¿Cómo hacer?” descargable en: http://mesetas.net/como-hacer-tiqqun.pdf
Primero me salieron pelos en las piernas, en el coño, luego en la cara.
Y yo tenia que ser la mujer que querían que fuera. Limpia, inmaculada, impoluta. Como a otros les tocó ejercer de hombres.
Se esperaban de mi muchas cosas. Y eso no era yo. Yo era lo otro. Ya no dije si, dije, no. No, a lo que tendría que ser, no a lo que incluso un día pensé que me gustaría ser. Intento no calificarme y no calificarte. No juzgarte, no predisponerte. No. Quiero que corras.
Pero démonos cuenta de donde partimos. Somos una sociedad patriarcal. Ejercer de hombre para algunos será jodido, pero recordemos que el gran jefe del siglo XXI es el hombre, blanco, rico, heterosexual. Los demás somos mierdecillas, figurantes del mundo. Ser mujer significa ser de por sí mucho menos; estar mucho más abajo en esa escala. Qué escala? Me cago en ella. Hombres, mujeres, niños o lagartos: que no nos homogeneicen. No somos objetos ni herramientas.
Estamos hartas, y no por eso escupiremos nuestra rabia. Al contrario.
La reinventaremos. La pintaremos de colores y la destruiremos.
Yo elijo.
Yo elijo no deprimirme. Yo elijo lo que quiero. Lo que hago, lo que digo. Elijo porque te he mirado. Te he observado. He aprendido a hablar y con el lenguaje a construirme. Del siglo XXI en la ciudad, lo aprovechamos todo. Tú, puede que lo aproveches desde otro sitio, desde otra órbita. Nos encanta.
Nosotras flipamos con todas las herramientas, las nuevas tecnologías, las palabras, las imágenes, los libros, la vida, las sonrisas. La gente que hace y elije como quiere que sean las cosas y que lo tiran’pa’lante. Si. Los que avanzan, los que trotan, los que patinan, los que se lanzan. Los que han aprendido a decir no, y en cambio han dicho sí a lo que quieren. Y aunque tengan miedo, saben, que el miedo no nos hará avanzar.
No, no tengo miedo.
Me muevo, vuelo y corro. Y elijo.
Soy. Existo. Pero cuando descubro a más lobeznas como yo, me multiplico. Creo, que nos multiplicamos. Por ello ahora donesllop hace éste video.
>>> En la jungla. En el squat. En la orgía. En la revuelta. En el tren o el pueblo ocupado. En la búsqueda, en medio de desconocidos de una free party incontrolable. Hago la experiencia de ese ligero desplazamiento. La experiencia <<<<
Yo soy, o intento ser. Palpito, ritmeo, me siento, me toco, existo. Y en eso… vuelo. Vuelo en círculos, en verticales; ni subo ni bajo. Me río y te toco. Te acaricio y te reconozco en ti. Me reconozco en ti. Me encantas.
Yo Soy sin serlo. Yo soy contigo. Yo elijo y existo, y cada día me transformo. Y eso no me estresa. Me cojo mi tiempo, me agarro a mi compás. Al que quiero.
Me apodero del poder de la decisión, de cada acción diaria. De cada parcela de mi vida, elijo ejercer de lleno mis decisiones. Te las puedo explicar, si quieres. Como yo, como ése ser que no es pero que hace, que actua. Tal vez como tu. Que transgredes. Tu que transgredes a tu nivel, a tu ritmo. No importa cuánto ni cuando. Importa que lo haces, que haces la tombarella. Que miras el mundo; y que incluso lo haces del revés.
Des de los bulbos pilosos me salen pelos. Y elijo. Y elijo agarrarme al libre-albedrío o elijo arrancármelos, cortarlos, pintarlos. Más importante nos parece esta elección. Más fuertes nos hace la elección.
Yo elijo. Y elijo comunicarme hacia ti, para que nos multipliquemos. Para continuar construyendo lo que queramos. Porque si tu elijes todas somos más fuertes. Nostras no queremos ser herramientas de trabajo sino trabajadoras, no queremos ser madres, ni viudas, ni empleadas, queremos ante todo ser. Aunque sea difícil. Aunque a veces nos dé miedo. De momento hemos decidido ser lobas. Lo que ahora nos ha dado la gana. Tampoco será para siempre. O sí.